
Supongo que la idea se le ocurrió a su inventor cuando vió a su gato dormir plácidamente en una caja de cartón y pensó “¿Y por qué no lo hacemos con el niño?”.
Sí, amigos, lo que estáis viendo es una cuna para bebés hecha de cartón. Sé que puede parecer una cosa un tanto cutre, pero pensadlo bien: es fácil de montar, calentita y totalmente reciclable. Lo único que nos descoloca es su precio (72 Euros por unos cartones), pero bueno, mientras el niño esté cómodo…
Eso sí, también hay que decir que su aspecto es un poco soso. Aunque si conozco a los niños pequeños bien, creo que eso se puede solucionar dándole a algún primo a un hermanito unos rotuladores.
P.S.: A todo esto, mi madre acaba de ver el invento y me ha explicado que a ella y sus hermanos, en el pueblo, les acunaban en cestas de fruta. Otra curiosa manera de reciclar, ¿verdad?
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Supongo que la base debe de ser impermeable, tal y como se pone tambien una funda imperMEABLE(nunca mejor dicho) en el colchon para que si al retoño se le escapa el pis, no estropeemos el colchon.
Lo malo puede ser que el carton acabe cediendo a los pequeños golpes, aunque tiene pinta de ser carton bastante fuerte, casi es duolite(tipo de plancha usada en las partes traseras de los armarios, por ejemplo)